MARAVILLA ARGENTINA (Y BRASILEÑA)
Se dice que las Cataratas del Iguazú, que se encuentran en la frontera entre Argentina y Brasil, hacen que el Niágara parezca un grifo que gotea. Las grandes cataratas se extienden por dos millas y media a través de afloramientos rocosos de follaje exuberante, antes de sumergirse unos asombrosos doscientos treinta pies en el río de abajo. La región de las cataratas está densamente arbolada y alberga una gran variedad de plantas y animales, incluidos varios en peligro de extinción. Es un paraíso donde los loros se zambullen y vuelan a través del rocío, las mariposas retozan entre las plantas tropicales y los pizotes, y las nutrias gigantes y los osos hormigueros deambulan por los árboles. El follaje en sí varía entre tropical y caducifolio con orquídeas que se sonrojan a la sombra de pinos y helechos que cabecean graciosamente a la sombra de los árboles frutales. Dependiendo de la lluvia y el flujo de agua, entre 100 y 300 caídas individuales caen sobre los acantilados, crea...